
Dirigentes del Partido Popular de Málaga y Córdoba han mantenido este miércoles un encuentro estratégico en Antequera para exponer la situación de deterioro que atraviesa la red ferroviaria en ambas provincias. El acto, enmarcado en la iniciativa ‘Defiende Andalucía’, ha servido para reclamar inversiones urgentes ante lo que consideran un castigo sistemático a las conexiones del sur de España.
La presidenta del PP de Málaga, Patricia Navarro, ha calificado de «deterioro constante» el estado actual de las infraestructuras que unen la capital malagueña con Córdoba y Madrid. Según la dirigente popular, la falta de mantenimiento y la ausencia de una planificación rigurosa por parte del Ministerio de Transportes están comprometiendo la movilidad y el desarrollo económico de un eje vital para el turismo y el sector empresarial.
Durante su intervención, Navarro ha recordado que la conexión directa entre Málaga y la capital de España acumula más de dos meses de interrupción. Esta situación, agravada por los retrasos en las obras tras el desprendimiento en Álora, genera una incertidumbre que impacta directamente en las previsiones de la campaña de Semana Santa en la comarca de Antequera.
Críticas a la gestión de ADIF y RENFE
Por su parte, el alcalde de Antequera, Manolo Barón, ha ejercido de anfitrión destacando la importancia de la ciudad como nodo logístico. Barón ha denunciado un «abandono absoluto» de los servicios públicos, señalando específicamente a ADIF y RENFE. El regidor antequerano ha comparado la gestión actual con etapas políticas anteriores, acusando al Ejecutivo central de actuar con «soberbia» frente a las necesidades reales de los ciudadanos andaluces.
El secretario general del PP andaluz, Antonio Repullo, ha ampliado el foco de la crítica hacia la falta de Presupuestos Generales del Estado actualizados. Para Repullo, la ausencia de cuentas públicas estatales se traduce en una parálisis de proyectos esenciales no solo para Málaga y Córdoba, sino para provincias como Almería, Granada o Jaén, provocando un «caos en la gestión» ferroviaria a nivel autonómico.
La cumbre en Antequera ha finalizado con el compromiso de coordinar iniciativas parlamentarias y movilizaciones institucionales para exigir que el Gobierno central garantice un servicio ferroviario de calidad y cumpla con los plazos de reparación de las infraestructuras dañadas.




