
La Delegación Territorial de Agricultura de Málaga ha remitido al Ayuntamiento de Mollina un aviso fitosanitario oficial, fechado el 30 de abril de 2026, en el que alerta del riesgo de expansión del mildiu de la vid (Plasmopara viticola) en los viñedos de la provincia ante las condiciones meteorológicas actuales de temperaturas benignas y elevada humedad ambiental. El documento, firmado por el Jefe del Servicio de Agricultura, Ganadería, Industria y Calidad, Adolfo Rodríguez Reina, recomienda la aplicación urgente de fungicidas sistémicos antes de que el cultivo entre en plena floración.
El mildiu de la vid es una de las enfermedades fúngicas más extendidas en la viticultura mundial. En la provincia de Málaga, su incidencia habitual se concentra en las zonas productoras de la Axarquía, Manilva y Ronda, aunque las condiciones de esta primavera han extendido el nivel de alerta al conjunto de comarcas vitivinícolas, entre ellas la de Antequera, en la que se encuadra Mollina.
El patógeno Plasmopara viticola sobrevive en hojas caídas y restos vegetales. La infección primaria se activa en primavera cuando se superan los 10 °C de temperatura y se registran más de 10 mm de lluvia en 24 horas. A partir de ahí, las infecciones secundarias se propagan a través de esporangios transportados por el viento y la lluvia durante todo el período de crecimiento de la planta.
El Departamento de Sanidad Vegetal de la Junta realizó una prospección durante los últimos diez días de abril en las distintas comarcas productoras de Málaga. Los técnicos registraron en varias parcelas infecciones primarias incipientes sobre hoja: manchas de contorno difuso, de forma circular y coloración amarillenta. En ningún caso se detectaron racimos afectados.
La prospección también reveló que, pese a que muchos agricultores ya han aplicado tratamientos preventivos adelantados, persiste una falta de conocimiento sobre la estrategia de control más adecuada frente a la enfermedad.
Qué deben hacer ahora los viticultores de Mollina
La Junta de Andalucía concreta varias medidas para esta fase crítica del cultivo:
- Aplicar fungicidas con materias activas de acción sistémica y eficacia curativa si se mantienen las condiciones de humedad y temperatura actuales.
- Prestar especial atención al inicio de la floración, etapa en la que el futuro de la cosecha queda comprometido y en la que debe realizarse un tratamiento específico.
- Seguir las recomendaciones de la Guía de Gestión Integrada de Plagas del cultivo de la vid.
- Realizar poda en verde, despuntes y deshojados tras la floración y el cuajado para mejorar la aireación de los racimos y reducir el riesgo de infección.
- No labrar durante la floración para evitar el estrés de la planta y no dispersar esporas desde el suelo.
- En parcelas con cubierta vegetal, mantener la vegetación del suelo con el menor porte posible para reducir la humedad ambiental y mejorar la circulación del aire en el viñedo.




