
Alameda, Mollina, Fuente de Piedra y Humilladero comparten un paquete de medidas para asegurar el abastecimiento este verano
Alameda, Mollina, Fuente de Piedra y Humilladero han acordado un paquete conjunto de restricciones hídricas ante una situación que sus alcaldes califican de crítica. Las medidas, anunciadas de forma coordinada por los cuatro consistorios, entran en vigor de forma inmediata y afectan tanto a particulares como a negocios de los respectivos municipios.
La decisión llega a pesar de las lluvias registradas en los últimos meses, precipitaciones que no han bastado para revertir el estado de los depósitos y acuíferos de la zona. Los responsables municipales advierten de que el verano, con el previsible aumento del consumo, agravará una situación que ya consideran delicada.
Los cuatro ayuntamientos han acordado tres prohibiciones concretas que afectan de forma directa al uso doméstico y agrícola del agua. Queda prohibido regar huertos con agua procedente de la red de abastecimiento, una práctica habitual en los municipios de la comarca durante los meses de primavera. También se prohíbe lavar coches, fachadas y aceras con agua de la red, un uso que los técnicos municipales consideran prescindible en situaciones de escasez hídrica. La tercera medida veda el llenado de piscinas, tanto privadas como comunitarias, con carácter indefinido hasta que mejore el estado de las reservas.
Las restricciones se aplicarán en los cuatro términos municipales de forma simultánea y podrán ser revisadas por los respectivos consistorios en función de la evolución de los niveles de agua en los próximos meses.
Eugenio Sevillano, alcalde de Mollina, ha puesto el acento en la concienciación ciudadana: «Es importante concienciar a todos los vecinos sobre el ahorro de agua». Por su parte, José García, alcalde de Alameda, ha subrayado que la colaboración entre municipios es indispensable: «La situación sigue siendo preocupante y debemos colaborar entre todos». Auxiliadora Gámez, alcaldesa de Humilladero, ha cerrado el mensaje conjunto con un compromiso de continuidad: «Seguiremos trabajando para buscar soluciones y garantizar el abastecimiento».
La pregunta que se plantean muchos vecinos es por qué se adoptan estas medidas en primavera, cuando las lluvias han aportado agua en las últimas semanas. La respuesta de los alcaldes es clara: las precipitaciones recientes no han sido suficientes para recuperar los niveles necesarios de cara al periodo de mayor consumo del año.
El verano concentra el pico de demanda en todos estos municipios, tanto por el aumento de la población flotante como por el incremento del uso doméstico asociado al calor. Sin reservas suficientes, un verano de consumo elevado podría derivar en cortes de suministro o en medidas de emergencia mucho más duras que las anunciadas ahora.
La estrategia de los cuatro ayuntamientos pasa por anticiparse a ese escenario, reduciendo el consumo desde ya para llegar al verano con los depósitos en mejor estado. Las restricciones anunciadas buscan contener los usos considerados no esenciales sin afectar al suministro para consumo humano básico, que no se ve limitado por ninguna de las medidas aprobadas.
Desde los cuatro ayuntamientos se ha pedido a los vecinos un consumo racional y responsable del agua, con el objetivo de garantizar el abastecimiento durante los próximos meses sin necesidad de adoptar medidas de emergencia más severas.




