
Una de las dudas más frecuentes de quienes visitan Abasthosur por primera vez es si pueden comprar siendo particulares. La respuesta es clara: sí. A diferencia de los establecimientos tipo cash & carry, el supermercado está abierto a todo el público. Basta con crear una ficha de cliente —gratuita y en apenas cinco minutos— para acceder a toda la oferta.
Las instalaciones, amplias y bien surtidas, pueden impresionar a primera vista, pero el espíritu del negocio no ha cambiado desde sus orígenes en 1920: cercanía, atención personalizada y calidad. «Ser grandes en espacio y surtido no significa abandonar al cliente», subrayan desde el establecimiento.
La apuesta por la variedad es también una apuesta por el respeto al cliente. Con más de diez mil referencias —desde marcas líderes hasta marcas propias—, Abasthosur ofrece a cada persona la libertad de elegir según sus gustos, necesidades y presupuesto. Quien busca un producto de alta cocina y quien busca el mejor precio encuentran su lugar en el mismo pasillo.
Especial atención merece la sección de frescos. Con raíces en el mundo hortelano, el establecimiento mantiene una reposición diaria y controles rigurosos de calidad. Lo mismo ocurre en la bodega y en los congelados, donde la selección y el conocimiento del producto son la base de la oferta.
Más allá del surtido, la experiencia de compra está pensada para ser cómoda y sin prisas. El aparcamiento gratuito, el asesoramiento cercano y la posibilidad de descubrir productos de distintas zonas de Andalucía convierten la visita en algo más que una gestión cotidiana.
Abasthosur lleva más de cien años siendo la despensa de referencia de la comarca. Un negocio que ha sabido crecer en tamaño sin perder lo esencial: el trato humano.




