
Los trabajos de mejora y asfaltado en el Camino del Vivero ubicado en el término municipal de Ardales continúan su ejecución. Esta intervención de infraestructura vial cuenta con la financiación íntegra de la Diputación de Málaga. El objetivo técnico de la actuación es la adaptación del trazado para permitir el acceso operativo de autobuses y vehículos de gran tonelaje y conectar hacia las futuras instalaciones del proyecto investigador Málaga Viva Lab.
Acondicionamiento vial y beneficio socioeconómico
Las labores de ingeniería civil en la zona persiguen incrementar los parámetros de seguridad y facilitar la fluidez del tránsito rodado en este sector. La remodelación de la vía establece una mejora directa en la comunicación logística del recinto provincial, incidiendo al mismo tiempo en la movilidad diaria de los vecinos de Ardales y de los agricultores que operan en las explotaciones colindantes.
El avance de esta obra vial resulta un requisito estructural para la viabilidad del complejo Málaga Viva Lab, el cual se asienta sobre los terrenos del antiguo vivero del Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) y de la Confederación Hidrográfica del Sur. La parcela, que permaneció sin uso durante años, dispone de una extensión total de 25.000 metros cuadrados y se encuentra en proceso de transformación tras la cesión formalizada por la Junta de Andalucía.

Málaga Viva Lab: producción forestal e instalaciones de biodiversidad
El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, visitó con anterioridad las instalaciones acompañado por el alcalde de Ardales, Juan Alberto Naranjo, y el delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, José Antonio Víquez. Durante el recorrido, la presidencia expuso el propósito científico de este recinto de acción climática:
«Como centro de investigación se va a estudiar, precisamente, cómo paliar los efectos de la desertificación que provoca el calor, que cada año se prolonga por más tiempo en la provincia.»
El proyecto incluye la consolidación de un vivero provincial que ocupará 8.000 metros cuadrados, equivalente a una tercera parte del terreno total. Esta superficie dispondrá de una capacidad de producción tasada en 250.000 ejemplares de flora forestal, 5.000 arbustos y 2.500 árboles, priorizando las especies biológicas con mayor índice de resistencia a la actual tendencia climática. Albergará un azona expositiva y un edificio ecosostenible, denominado “ecogranero”, aulas formativas y un “agrolab” en el que se realizarán técnicas de cultivo adaptativas, un banco de conservación de semillas autóctonas y un jardín de biodiversidad.





