
El Gobierno ya ha puesto fecha límite al final del PDF y el papel en las relaciones comerciales entre empresas. Con la publicación del Real Decreto 238/2026 en el BOE, la Ley Crea y Crece deja de ser una promesa a medio plazo y se convierte en un calendario concreto. A partir de ahora, ya no bastará con mandar una factura en PDF por correo a otra empresa o autónomo: la factura electrónica será obligatoria en todas las operaciones B2B, en un formato estructurado y con seguimiento del estado de cada factura (aceptada, rechazada, pagada).
La obligación arrancará el 1 de octubre de 2027 para las empresas que facturen más de 8 millones de euros al año, y el 1 de octubre de 2028 para el resto de pymes y autónomos. Parece lejos, pero la experiencia con el SII y Verifactu demuestra que estos procesos de adaptación —elegir software, formar al equipo, revisar contratos con proveedores— llevan meses, no semanas. Y la norma no deja fuera a nadie: afecta a cualquier empresario o autónomo con sede en España que facture a otro negocio, sin importar el tamaño ni el sector.

Desde el departamento fiscal y contable de Dagda Consultores insisten en que la clave está en no dejarlo para el último momento. El primer paso es revisar el software de facturación actual y comprobar si ya está adaptado a Verifactu, un requisito que convive con esta nueva obligación y que en muchos casos comparte infraestructura técnica con ella. El segundo es auditar los contratos con clientes y proveedores, ya que algunos incluyen cláusulas sobre formato de facturación que habrá que actualizar antes de que la norma entre en vigor. Y el tercero, quizás el más importante, es empezar la transición con margen: quien se anticipe llegará con tiempo de sobra para resolver incidencias técnicas sin poner en riesgo el pago de facturas ni el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.
La recomendación del equipo es clara: quien tenga dudas sobre cómo le afecta el nuevo calendario, o quiera aprovechar las ayudas disponibles para digitalizar su facturación, puede acudir directamente a su oficina para recibir un diagnóstico personalizado antes de que empiece a correr el reloj.





