
Un cabezazo de Alberto Quintana en el tiempo añadido hizo justicia al esfuerzo de los nuestros, que jugaron el tramo final con diez y nunca dejaron de buscar el empate
El Antequera CF sumó un punto de enorme mérito ante la UE Sant Andreu (2-2) después de un encuentro con dos caras muy diferentes. Los nuestros firmaron una gran primera mitad, sufrieron la reacción local tras el descanso y demostraron carácter para levantarse cuando todo parecía en contra.
El equipo de Abraham Paz entró al partido con personalidad, llevando la iniciativa y encontrando muy pronto el premio. Una mano dentro del área permitió a Adrià Gené adelantar al Antequera desde los once metros y plasmar en el marcador el buen inicio blanquiverde.
Los nuestros continuaron creciendo con el paso de los minutos, cómodos con balón y capaces de generar peligro cada vez que se acercaban al área rival. Gené estuvo muy cerca de ampliar la ventaja antes del descanso, pero una buena intervención del guardameta local evitó el segundo. El Antequera se marchó a vestuarios por delante después de una primera parte de mucho nivel.
El escenario cambió tras la reanudación. El Sant Andreu salió con una marcha más y consiguió igualar prácticamente de inmediato. Los locales aprovecharon sus mejores minutos para culminar la remontada poco después y colocar el 2-1.
El encuentro se complicó todavía más con la expulsión de Julio Martínez por doble amarilla, obligando al Antequera a afrontar buena parte del tramo final en inferioridad numérica.
Ni siquiera entonces dejamos de mirar hacia delante. Con diez jugadores, el equipo siguió compitiendo, manteniéndose dentro del partido y buscando cualquier oportunidad para recuperar un punto. En ese intento llegó además una de las acciones más controvertidas del encuentro: Destiny fue derribado dentro del área en una acción que parecía penalti y que, pese a ser revisada mediante FVS, terminó sin que se señalara la pena máxima.
El esfuerzo encontró recompensa cuando el partido agonizaba. Luismi puso una falta perfecta al corazón del área y Alberto Quintana apareció por encima de todos para conectar un magnífico cabezazo y establecer el definitivo 2-2.
Un punto trabajado hasta el último segundo en un partido que volvió a demostrar la capacidad de este equipo para no perderle nunca la cara a las dificultades. Tras una primera mitad de gran nivel y un segundo tiempo que obligó a remar contracorriente, el Antequera regresa de Barcelona sumando y demostrando, una vez más, que compite hasta el final.




