
El Club Balonmano Los Dólmenes Antequera se quedó sin premio en su visita a Zaragoza,
donde cayó por un ajustado 28-27 en un encuentro marcado por la igualdad y que se decidió
en los pequeños detalles.
El partido comenzó con un ritmo trepidante. Jeremy Figueredo abrió el marcador y
Mohammed Maamla respondió rápidamente para los locales. La igualdad se mantuvo hasta
el 5-5, pero un parcial favorable al Zaragoza le permitió abrir una brecha de tres goles (8-5),
obligando a Agustín Vidal a solicitar tiempo muerto.
Los verdes trataron de mantenerse en el partido pese a las dificultades ofensivas y a las
numerosas exclusiones, que condicionaron su rendimiento durante la primera mitad.
Figueredo, muy acertado en ataque, y las intervenciones de Aranda permitieron al conjunto
antequerano seguir peleando por el encuentro. Corning, desde los siete metros, y Chía
contribuyeron a mantener las opciones visitantes. Sin embargo, el Zaragoza logró recuperar
una ventaja de dos tantos en los minutos finales, llegando al descanso con un ajustado 15-14
tras un nuevo lanzamiento de siete metros transformado por Corning.
Tras la reanudación, el Dólmenes dio un paso al frente y consiguió ponerse por delante con
dos goles consecutivos de Mauro Jaureguiberry y Julio Morgado (15-16). La igualdad volvió a
ser la tónica dominante, con alternativas constantes en el marcador y máxima tensión sobre
la pista.
En el tramo decisivo, dos ataques fallidos del conjunto antequerano permitieron al Zaragoza
tomar una ventaja de dos goles a falta de diez minutos. Con el 26-23 en el minuto 51,
Agustín Vidal pidió tiempo muerto para intentar cambiar el rumbo del encuentro. Los verdes
no bajaron los brazos y, con el gol de Morales en el minuto 53, se situaron a un solo tanto,
obligando también al conjunto local a detener el juego.
Pese al esfuerzo final, el Dólmenes Antequera no pudo culminar la remontada y terminó
cayendo por la mínima (28-27), en un nuevo encuentro en el que los pequeños detalles
volvieron a marcar la diferencia. Derrota dura de encajar ante un rival directo por la
permanencia, pero que tiene que seguir haciendo fuerte al equipo, ya que la liga acaba de
empezar.
El equipo sigue buscando reencontrarse con su mejor versión y ya pone el foco en una cita
clave, el próximo sábado 31 de octubre, a las 18:30 horas, en casa ante Zarautz, una
oportunidad para volver a sumar y recuperar sensaciones junto a su afición.




