
Los verdes compitieron de tú a tú con el conjunto gallego de Asobal, llegaron al descanso empatados (15-15) y tuvieron opciones de dar la campanada hasta los últimos segundos
El Club Balonmano Los Dólmenes Antequera dice adiós a la Copa del Rey con la cabeza bien alta. El conjunto que dirige Vidal cayó por 30-32 ante el Frigoríficos del Morrazo (Balonmano Cangas), equipo de la máxima categoría, que necesitó emplearse a fondo hasta el pitido final para sellar su pase a la siguiente ronda.
La eliminatoria llegaba en un momento delicado para los antequeranos, que buscaban romper la racha de derrotas en la Liga y recuperar sensaciones. Con la permanencia como gran objetivo de la temporada, la Copa ofrecía la ocasión de medirse a un rival de máxima exigencia. Y el equipo respondió: firmó una primera mitad sobresaliente y obligó a los gallegos a sufrir para clasificarse.
Una primera parte para soñar
El partido no empezó bien para los locales. Dos errores seguidos en ataque dieron la iniciativa al Cangas, aunque Los Dólmenes reaccionaron enseguida para igualar el marcador (2-2, minuto 5). Los parciales de 2-0 y 0-2 se sucedieron en un inicio sin dueño claro, con una ligera ventaja gallega (5-7, minuto 10).
Las pérdidas en ataque, unidas a algunas decisiones arbitrales discutidas, permitieron al conjunto de Asobal abrir hueco (6-9, minuto 15). Pero los de Vidal no se descompusieron. Dos goles consecutivos de Fran Reyes devolvieron la emoción (11-13, minuto 20), y las paradas de Samir en la portería impulsaron al equipo hasta situarse a un solo tanto a cinco minutos del descanso (13-14, minuto 25).
La defensa verdiblanca apretó en el tramo final y Samir siguió sumando intervenciones. La recompensa llegó en la última acción: Javi Chía culminó desde el extremo una jugada que además provocó la exclusión de un defensor visitante. Su gol firmó el 15-15 con el que se llegó al descanso.
Una derrota con buen sabor de boca
La segunda mitad arrancó como la primera. Un parcial de 1-3 y nuevas imprecisiones locales devolvieron el mando al Frigoríficos del Morrazo (16-18, minuto 35). Esta vez el protagonista bajo palos fue Pallas, el guardameta visitante, que frenó con sus paradas los intentos antequeranos.
Aun así, Los Dólmenes insistieron. Un contraataque culminado por Nacho del Castillo dejó el marcador a un gol (19-20, minuto 40) y, acto seguido, Mauro Jauregiberry restableció el empate. El partido se convirtió entonces en un ida y vuelta que beneficiaba a los gallegos, que recuperaron los dos goles de renta (21-23, minuto 45).
Varias posesiones sin premio de los locales permitieron al Morrazo alcanzar su máxima ventaja (23-26, minuto 50), sostenida después por las intervenciones de Pallas (26-29, minuto 55). Pero el conjunto visitante tampoco encontraba fluidez en ataque, y Los Dólmenes volvieron a apretar.
Los últimos minutos fueron de infarto. Los antequeranos se colocaron a un solo gol y acariciaron la sorpresa, aunque el Morrazo supo aguantar su ventaja hasta el final. El 30-32 puso fin a la aventura copera de los verdes, que se quedaron a las puertas de una gran gesta pero dejaron muchos motivos para el optimismo.
A por la primera victoria en casa ante Zarautz
Cerrado el paréntesis copero, la Liga vuelve a acaparar toda la atención. Este sábado 31 de octubre a las 18:30 horas, el pabellón Argüelles acoge un duelo clave frente al Amenabar Zarautz, rival directo que, como Los Dólmenes, intenta asentarse en la categoría tras el ascenso y necesita puntos para cambiar su dinámica.
Es la oportunidad de trasladar a la Liga las buenas sensaciones de la Copa, corregir los errores de las últimas jornadas y sumar dos puntos vitales en la lucha por la permanencia. El club anima a la afición a llenar las gradas en una cita marcada en rojo en el calendario.




