
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias confirma que la conexión ferroviaria no estará operativa para la Semana Santa, manteniendo el sistema de transbordos por carretera en la estación de Antequera-Santa Ana
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha comunicado oficialmente que la línea de alta velocidad entre Madrid y Málaga no recuperará la normalidad antes de la última semana de abril. Esta decisión, anunciada por el presidente de la entidad, Pedro Marco de la Peña, supone un nuevo aplazamiento sobre la fecha inicialmente prevista del 23 de marzo. Como consecuencia directa, la conexión ferroviaria permanecerá interrumpida durante toda la Semana Santa, periodo de máxima afluencia turística para la provincia de Málaga y la comarca de Antequera.
El papel logístico de Antequera-Santa Ana en el plan de transporte
Mientras persistan los trabajos de reparación de la infraestructura, la estación de Antequera-Santa Ana continuará funcionando como el nodo principal de transbordo para todos los viajeros con origen o destino Málaga. Según el protocolo de actuación vigente, los usuarios que se desplazan desde Madrid deben finalizar su trayecto en tren en las instalaciones antequeranas, desde donde son trasladados en autobús hasta la capital de la Costa del Sol. El proceso inverso se aplica para los trayectos con destino a la capital de España.
Este sistema de transporte combinado incrementa los tiempos de viaje y altera la logística habitual de la estación, que debe absorber el flujo de pasajeros que realizan el cambio de modo de transporte por carretera. Las obras se centran actualmente en la estabilización de un talud a la altura de Álora, cuya caída inutilizó la vía.
«Si en Semana Santa no está abierta completamente la conexión ferroviaria con Madrid, desde la Junta vamos a utilizar todos los instrumentos jurídicos para resarcir los daños que se están causando.»
Impacto económico en el sector turístico
La ausencia de conexión por AVE directa durante la campaña de Semana Santa se traduce, según las primeras estimaciones del sector, en pérdidas millonarias. La comarca de Antequera, que actúa como puerta de entrada ferroviaria a Andalucía, se ve afectada tanto por la logística de los transbordos como por la posible cancelación de reservas de viajeros que optan por otros destinos ante la complejidad del trayecto.




