
El Antequera CF logró este domingo una importante victoria en uno de los escenarios más complicados de la categoría. El conjunto blanquiverde se impuso al Nàstic de Tarragona por 0-1, en un encuentro marcado por la efectividad visitante y la capacidad de resistencia ante el empuje local.
Efectividad en una primera parte igualada
El encuentro comenzó con un Nàstic volcado en ataque, espoleado por el ambiente festivo de su 140º aniversario. Sin embargo, el Antequera no tardó en asentar su sistema sobre el verde, disputando la posesión y cerrando los espacios interiores. La polémica llegó en el minuto 17, cuando el colegiado anuló un tanto a Sergio Santos por falta previa, una decisión muy protestada por la grada local.
Apenas cinco minutos después, el Antequera hizo valer su pegada. En el 23′, Javi Antón aprovechó una aproximación por banda para armar un disparo que, tras envenenarse, batió a Dani Rebollo. El 0-1 cambió el guion del partido, obligando al Nàstic a arriesgar más y permitiendo a los de la ciudad de los dólmenes buscar las transiciones rápidas. David Ramos pudo ampliar la cuenta antes del descanso, pero se encontró con una buena intervención del meta tarraconense.
Solidez defensiva tras el descanso
En la reanudación, el Nàstic dio un paso adelante. El conjunto de Dani Vidal dominó territorialmente y buscó con insistencia el área de Iván Moreno, especialmente a través del balón parado y centros laterales. No obstante, el Antequera dio una lección de orden defensivo. La pareja de centrales y el trabajo de ayudas en el centro del campo desactivaron las acometidas locales, que se estrellaron una y otra vez contra el muro blanquiverde.
A pesar de los cambios introducidos por ambos técnicos, el marcador no volvió a moverse. El Antequera supo gestionar los tiempos del descuento con oficio, minimizando los riesgos y asegurando tres puntos que lo mantienen en la zona noble de la clasificación y cortan la racha positiva de los granas.




