
Ambas administraciones aclaran que apoyan las energías renovables ordenadas, pero no proyectos que atenten contra los valores paisajísticos y arqueológicos de la ciudad
El Ayuntamiento de Antequera y la Consejería de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía han mostrado este martes una unidad total de acción en su rechazo frontal al proyecto de la planta de hidrógeno verde «La Joya H2». En una comparecencia conjunta, el alcalde de Antequera, Manuel Barón, y el Secretario General de Energía de la Junta de Andalucía, Manuel Larrasa, han calificado la propuesta de «inviable» tanto por su impacto negativo en el entorno del Torcal como por carecer de una estructura técnica y económica sólida.
Un proyecto «sin sentido» frente al Patrimonio de la Humanidad
El alcalde de Antequera ha sido tajante al reafirmar la posición municipal, recordando que el consistorio fue el primero en presentar alegaciones. El principal escollo reside en la ubicación elegida: una superficie de 400 hectáreas en las faldas del Torcal, paraje declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Según Barón, intentar instalar un «megaparque» de estas características en una zona de amortiguamiento patrimonial supone una amenaza directa a los valores naturales, paisajísticos y arqueológicos de la ciudad.
Desde el equipo de gobierno se insiste en que no se trata de una oposición a la energía renovable, sino a una ubicación que califican de «disparatada». El regidor ha subrayado que la zona sur del Torcal no cuenta con una vocación industrial ni logística, y que el municipio no permitirá la degradación de su principal activo patrimonial por una instalación de esta envergadura.
“Antequera no quiere esa instalación en las faldas del Patrimonio de la Humanidad como es el Torcal de Antequera”, ha sentenciado el primer edil.
Por su parte, Manuel Larrasa ha detallado los motivos técnicos por los cuales la Consejería de Industria, Energía y Minas coincide con el criterio local. El proyecto plantea una configuración de autoconsumo aislado, lo que significa que no estaría conectado a la red eléctrica nacional. Esta circunstancia, según el Secretario General, compromete seriamente la rentabilidad de la planta, ya que la producción dependería exclusivamente de factores meteorológicos variables, elevando el coste del kilo de hidrógeno por encima de los niveles competitivos del mercado.
“No todos los proyectos de energía renovable valen en absoluto y así los proyectos de energía renovable que nosotros apoyamos siempre desde la Junta de Andalucía tiene que ser coherente con el territorio y no vale cualquier proyecto de generación de hidrógeno, de biogás, de biometano o fotovoltaico o eólico”, ha destacado Larrasa durante su intervención.




