
Hay envites, como el de este sábado en San Fernando, en los que toca saber resistir, y el Sano
Antequera BM. Torcal entendió muy pronto qué tipo de partido tenía delante. Aunque por momentos
se vio superado, nunca perdió de vista lo importante. Esta vuelta de la eliminatoria se jugaba con la
cabeza y sabiendo lo que está en juego. Los antequeranos superaron esta prueba en el Pabellón
Parque Almirante Laulhé, donde empataron (30-30) ante el Viamed BM. San Fernando en un encuentro
exigente, incómodo y cargado de intención por parte local. Un empate que sabe a victoria (62-52 global)
y que vale una Final Four.
Porque el contexto no engañaba. El conjunto gaditano, segundo clasificado del Grupo B, eligió un
escenario más reducido de lo habitual para apretar, para generar ambiente y para incomodar. Y lo
consiguió por momentos. Pero no le alcanzó. Entre otras cosas, porque el Sano Antequera nunca
perdió el sentido de la eliminatoria… y porque, incluso en los momentos más delicados, siempre hubo
algo que sostuvo al equipo: su gente. Porque el Torcal siempre se siente arropado allá donde va. Es
una de sus grandes fortalezas. Y también una consecuencia natural de lo que representa este club,
cuyo nombre remite a donde empezó todo.
La afición desplazada desde Antequera no dejó de empujar ni un segundo. Constante, ruidosa y
reconocible. En muchos tramos, incluso por encima del empuje local. Un detalle que no es menor en
noches como la del sábado.
El partido comenzó con el Sano golpeando primero, pero pronto se intuyó que el guion no iba a ser
cómodo. Tras un inicio equilibrado (2-2, 3-3), el intercambio de golpes dio paso a un tramo donde el
San Fernando empezó a imponer su ritmo.
El 5-5 mediado el primer acto mantenía el equilibrio, pero fue a partir de ahí cuando llegaron los
problemas. Los locales aprovecharon varias imprecisiones ofensivas del Sano y encontraron
continuidad en su ataque, especialmente con López y Castillo, para abrir brecha.
El 9-5 marcó el primer aviso serio. El Sano intentaba responder, pero le faltaba fluidez. Aun así,
consiguió mantenerse en partido con acciones puntuales (9-6, 10-8), pero cada error se castigaba. Y
el San Fernando, empujado por su necesidad, no perdonaba.
Un tiempo muerto de José Vegas en el 20:06 buscó frenar la dinámica, pero no fue suficiente para
evitar que la distancia creciera. El 12-9 dio paso a un tramo final de primera parte en el que el Sano
volvió a cometer errores, tanto en lanzamiento como en pérdidas, que el rival transformó con rapidez.
Así se llegó al descanso con un 16-11. Cinco goles abajo. Sensaciones incómodas. Y la eliminatoria,
por momentos, queriendo cambiar de tono.
La segunda parte arrancó con el Sano haciendo ver que no iba a dejarse arrastrar tras el gol de Gonzalo
Álvarez, que fue máximo goleador del encuentro con 9 tantos, reducía la diferencia (16-12) y, aunque
el San Fernando respondió con rapidez (17-13, 18-14), el equipo empezó a encontrar mejores
decisiones. El 18-17, tras una secuencia de goles de Ligero, González y Gómez, marcó el primer gran
punto de inflexión. El Sano volvía a estar dentro del partido desde el juego, no solo desde la
eliminatoria.
Pero no fue un camino limpio. Las exclusiones (González por partida doble, Solís, Ligero…) obligaron
a un esfuerzo constante en inferioridad. Y ahí volvió a aparecer la fuerza colectiva. Cada vez que el
San Fernando intentaba romper el partido (21-19, 23-21), el Sano respondía. A veces con acierto.
Otras, con insistencia.
El partido entró en los últimos diez minutos con un 29-24 que parecía peligroso en el marcador del
partido, pero insuficiente en la eliminatoria para los locales. Aun así, el San Fernando apretó. Tiempo
muerto local en el 25:33. Exclusión visitante. Intento final de asedio.
Y entonces apareció la personalidad. Gol de José David Ligero (30-26). Gol de Pablo Bravo (30-27).
Gonzalo Álvarez (30-28). Pablo Reyes (30-29). Y, en el último segundo departido, Julián Ligero firmaba
el 30-30 en contraataque. Un parcial final que cerraba el partido, cerraba la eliminatoria y cerraba
cualquier duda.
Mucho más que un empate. Porque el 30-30 final, sumado al 32-22 de la ida, deja un global de 62-52.
Diez goles de ventaja, eliminatoria controlada y objetivo cumplido.
Pero más allá de los números, queda la lectura. El Sano supo sufrir cuando tocaba. Supo corregir
errores de la primera parte -que los hubo- y también gestionar los de la segunda -que también
aparecieron- sin perder la cara al partido.
Superó a un rival que lo exigió todo. A un equipo bien trabajado, intenso, que empujó desde el primerminuto y que obligó al Sano a competir de verdad. Y eso, en este punto de la temporada, es casi tan
importante como el resultado.
El siguiente reto ya está aquí
Sin tiempo para celebrar, el Sano Antequera ya mira a Vícar. Este mismo fin de semana (18 y 19 de
abril) disputará la Final Four andaluza, donde se medirá en semifinales al Ciudad de Granada.
Un escenario que abre la puerta a algo mayor. Ganar esa semifinal significaría asegurar el billete a la
Fase de Ascenso Estatal. Y, si se alcanza la final, también la posibilidad de pelear por el título de
Segunda Nacional. El objetivo, de momento, es superar esa semifinal para poder decir que el Sano
está a tres partidos ascender a Primera Nacional, en un mismo fin de semana y con sede por
determinar.
El sueño sigue intacto. Y así, entre un ratito a pie y otro caminando, el Sano Antequera BM. Torcal
encontró en San Fernando el camino hacia la Final Four.
Está claro que hay historias que no se miden en unos cuantos años, sino en lo que representan. Y la
de este club conecta directamente con el origen del balonmano en la ciudad de Antequera.





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