
El Sano Antequera BM. Torcal volvió a sonreír en el Fernando Argüelles tras imponerse por 27-21 al One Eden Colegio San Francisco de Asís Mijas en un encuentro aplazado correspondiente a la decimocuarta jornada del Grupo A de Segunda División Nacional. Un triunfo trabajado, menos brillante de lo que refleja el marcador final y que dejó la sensación de que el partido pudo ser más cómodo si los locales hubieran entrado conectados desde el primer minuto.
Porque el Mijas no vino a Antequera a cumplir expediente; incomodó y obligó al Sano a madurar el encuentro con oficio y una evidente mejora tras el paso por vestuarios.
La puesta en escena no fue la esperada. El conjunto mijeño golpeó primero y lo hizo con contundencia, colocándose rápidamente con un 0-2 y ampliando la ventaja hasta el 2-6 en los primeros compases, aprovechando la falta de ritmo ofensivo y ciertas imprecisiones locales.
El tiempo muerto solicitado José Vegas en el minuto 6 evidenciaba que el partido se había torcido antes de tiempo. Aun así, el equipo reaccionó desde la defensa y encontró en los goles de Gómez y Reyes el camino para reengancharse. La desventaja se fue reduciendo poco a poco hasta alcanzar el 7-8, momento en el que la renta oscilaba entre uno y dos tantos en un intercambio constante de golpes.
El Mijas seguía sintiéndose cómodo en el intercambio. Supo castigar pérdidas y mantuvo la iniciativa durante buena parte del primer acto, obligando al Sano a remar desde atrás. La exclusión de Muñoz mediada la primera mitad y la eficacia visitante en momentos concretos reforzaban esa sensación de partido incómodo.
Sin embargo, el tramo final antes del descanso cambió la inercia. El Sano elevó la intensidad defensiva, mejoró la selección de lanzamiento y logró empatar a doce, a falta de cinco minutos, tras un gol de Pablo Reyes para, acto seguido, cerrar la remontada. Los goles de Iván Muñoz y Hugo Solís le dieron la vuelta al marcador para poner el 14-12. En los minutos, finales, anotaba Francisco Capote para el Mijas y respondió Javi González para marcharse al descanso con ventaja (15-13), aunque con la sensación de haber concedido demasiado y de que el partido seguía completamente abierto.
La segunda mitad comenzó con el gol de José Gómez, máximo anotador del encuentro con siete tantos, que ampliaba la renta, pero el Mijas volvió a demostrar que no iba a rendirse. Aprovechando ciertos desajustes locales, redujo la diferencia hasta colocarse a un solo gol (20-19), en el momento más delicado del encuentro.
Fue el verdadero punto de inflexión. Lejos de precipitarse, el Sano interpretó mejor el partido. La exclusión de Ahmadou Touré en ese tramo y la solidez defensiva permitieron recuperar el control emocional y táctico del choque. Gómez emergió en los momentos determinantes, Reyes sostuvo el caudal ofensivo y el equipo comenzó a encontrar por fin continuidad.
El empate a veinte en el ecuador del segundo acto fue el último aliento visitante. A partir de ahí, el Sano encadenó su mejor parcial del partido con un 6-0 que fue determinante. La defensa cerró líneas, el ritmo ofensivo se volvió más fluido, aprovecharon la inferioridad del rival tras una exclusión y los goles comenzaron a caer con naturalidad por parte de Pablo Reyes, José Gómez y Javi González hasta abrir una brecha definitiva (27-20) a falta de tres minutos para la conclusión.
El tiempo muerto final solicitado por José Vegas y los últimos minutos sirvieron únicamente para gestionar la ventaja y confirmar una victoria construida desde la madurez competitiva más que desde el brillo.
La bocina sonó y certificó un importante triunfo por 27 a 21 que permite al Sano recuperar posiciones provisionalmente, a la espera de otros encuentros aún pendientes de disputarse. Más allá del resultado, el partido dejó la lectura de que el equipo supo corregir errores, crecer desde la defensa y manejar los momentos de dificultad ante un rival que nunca facilitó el camino. Una victoria de esas que no deslumbran, pero que consolidan.
Ahora, nuevo parón competitivo para el Sano, que afronta dos semanas de descanso fijadas en el calendario para las jornadas 15 y 16, por lo que no volverá a competir hasta el fin de semana del 7 de marzo, de nuevo en el Argüelles, frente al Agrinova Vícar, el único rival directo con el que no tiene el golaveraje particular a favor y que puede ser determinante para la clasificación matemática para el play-off si los resultados de los equipos que sí juegan estas jornadas no benefician a los antequeranos.




