
El Ayuntamiento de Fuente de Piedra ha puesto en marcha un programa de vigilancia y control de mosquitos impulsado desde las Áreas de Medio Ambiente y Servicios Municipales, dentro del Plan Verde por el Medio Ambiente. La iniciativa, ejecutada por técnicos especializados, combina la detección temprana de focos larvarios con el uso de métodos biológicos que descartan el empleo de biocidas perjudiciales para la salud y el entorno natural del municipio.
El programa tiene como eje central la detección precoz de los puntos donde los mosquitos depositan sus larvas. Los técnicos recorren el término municipal identificando estos focos antes de que la población de insectos crezca y se convierta en un problema para la comunidad.
Una vez localizados los puntos de cría, se aplica el tratamiento correspondiente. El criterio del Ayuntamiento es actuar de forma preventiva: intervenir en la fase larvaria reduce la necesidad de fumigaciones posteriores y limita la exposición de la ciudadanía a productos químicos.
El plan se enmarca en una estrategia más amplia de protección ambiental que el consistorio denomina Plan Verde por el Medio Ambiente, orientada a compatibilizar la salud pública con la preservación del entorno natural del municipio.
El método elegido para el tratamiento es el Bacillus thuringiensis, una bacteria de origen natural que actúa de forma selectiva sobre las larvas de mosquito sin afectar a otras especies ni al ecosistema circundante. Su uso evita la introducción de biocidas en el entorno de Fuente de Piedra, un municipio cuya laguna y espacios naturales constituyen un activo ambiental de primer orden en la comarca.
A diferencia de los insecticidas convencionales, este tratamiento biológico no deja residuos tóxicos en el agua ni en el suelo, lo que lo convierte en la opción preferente para territorios con alto valor ecológico. El Ayuntamiento señala que esta elección responde tanto a criterios de salud pública como de responsabilidad medioambiental.
El Ayuntamiento recuerda que la actuación municipal no basta si los propietarios no controlan los posibles focos de cría en sus propiedades privadas. Los mosquitos necesitan agua estancada para reproducirse, y cualquier recipiente con agua al aire libre puede convertirse en un punto de cría activo en pocos días.




