
Cincuenta años dan para mucho. Para levantar más de doscientas treinta empresas, para generar dos mil puestos de trabajo y para convertirse en el músculo económico de una ciudad que mira ahora hacia uno de los proyectos más ambiciosos de su historia.
José Antonio Barón preside desde enero de 2023 la Comunidad de Propietarios del Polígono Industrial de Antequera, el organismo que vela por los intereses de ese tejido empresarial que cada día mueve mercancías, contrata personal y paga impuestos en las afueras de la ciudad. En las primeras semanas de 2026, con el nuevo año recién estrenado, Barón hace balance y traza la hoja de ruta de un recinto que no puede permitirse quedarse quieto.
Medio siglo de historia
El Polígono Industrial de Antequera tiene cincuenta años. Una cifra que habla de solidez, pero que también obliga a mirar con honestidad lo que el tiempo ha ido desgastando. «Es un polígono que tiene cincuenta años y que necesita la constante acometida de mejoras», reconoce Barón sin rodeos. Las más de doscientas treinta empresas instaladas y los dos mil trabajadores que cada mañana cruzan sus viales merecen, a su juicio, una atención que no siempre llega a la velocidad necesaria.
Las prioridades están claras para la comunidad de propietarios. El saneamiento del polígono, un proyecto acordado con Aguas del Torcal, encabeza la lista de intervenciones urgentes. Le siguen la renovación de los viales y el cambio de toda la iluminación a tecnología LED. No son caprichos estéticos: son inversiones que afectan directamente a la competitividad de las empresas que operan allí y a la seguridad de quienes trabajan o acuden a comprar cada día.

«Más de doscientas treinta empresas están en este polígono y, evidentemente, pagan sus impuestos y merecen el mayor de las atenciones «
La demanda no es nueva, pero Barón subraya que en 2026 la urgencia ha aumentado. El crecimiento del tejido empresarial de la zona y la llegada de nuevos proyectos de envergadura han elevado la presión sobre unas infraestructuras que acusan su edad.
La pasarela del río de la Villa: una promesa con fecha
De todas las reivindicaciones pendientes, la pasarela sobre el río de la Villa es la que concentra más expectativas este año. El Ayuntamiento ya ejecutó el acerado de la vía principal hasta el arroyo, pero el puente peatonal que completaría la conexión con la ciudad sigue sin construirse.
La peatonalización no es un asunto menor. El camino de los Remedios, que conecta la avenida Romeral con el polígono, es uno de esos puntos de conflicto. «Hemos visto y vemos todos los días que por allí pasan muchos peatones y pasan muchos patinetes que no tienen iluminación y que pueden producirse accidentes», alerta Barón. La solución pasa por dotar ese tramo de la iluminación que hoy le falta, una intervención que la comunidad de propietarios lleva tiempo reclamando a las administraciones.

Nuevas empresas y suelo que no para de moverse
Mientras las infraestructuras esperan, el movimiento empresarial no da tregua. Barón describe un polígono en constante transformación: adquisiciones de suelo, compraventa de naves, nuevas instalaciones y ampliaciones de empresas ya asentadas. «Constantemente estamos viendo adquisiciones de suelo, compraventa de naves donde se están instalando nuevas empresas», explica, y lo enmarca en una dinámica que se ha acelerado en los últimos años en toda la comarca.
Ese dinamismo no es casualidad. Antequera ocupa una posición estratégica en el mapa logístico de Andalucía, con acceso directo a la autovía y equidistante de Málaga, Granada, Sevilla y Córdoba. Esa ventaja geográfica, conocida desde hace décadas, ha cobrado una nueva dimensión con el avance del Puerto Seco y su alianza con Málaga Tech Park.
El puerto seco y el PTA: dos proyectos que cambian el tablero
Para Barón, el Puerto Seco de Antequera y su acuerdo con el Parque Tecnológico de Andalucía son proyectos tractores en el sentido más literal del término: no solo generan actividad en su propio perímetro, sino que arrastran inversión hacia todo el entorno. «La inversión no solo se localiza en el mismo puerto seco, sino que también tiene una repercusión a nivel empresarial en todo su alrededor», explica.
Muchas empresas del polígono ya están evaluando cómo posicionarse para ofrecer servicios complementarios al Puerto Seco, y otras más pequeñas buscan parcelas desde las que dar soporte terciario al nuevo ecosistema.
La incorporación del PTA como socio estratégico añade, según Barón, una capa de conocimiento tecnológico que puede marcar la diferencia. «Seguro que va a ser enriquecedor para todas las partes tener a un socio como el PTA de Málaga aportando una hoja de ruta clara», señala, y da por hecho que Antequera ya ocupa el lugar que le corresponde: «el polo logístico principal para el futuro en Málaga».
La digitalización de la gestión interna de la comunidad es otro de los frentes abiertos para 2026. El objetivo es adaptar los procesos administrativos a las herramientas actuales, mejorar la comunicación con los propietarios y estar en condiciones de responder con agilidad a las demandas de un entorno empresarial que cambia rápido.




