
El salón Carmen Linares de la biblioteca municipal de Archidona fue escenario ayer de la presentación
del libro «Cien años de Flamenco y Radio», una monografía elaborada por el periodista,
investigador y profesor Ildefonso Vergara Camacho. El acto discurrió de forma
cronológica y fue conducido por José Luis Solís, quien asumió la presentación y excusó la
ausencia del maestro José Luis Ortiz Nuevo, convaleciente en Sevilla tras sufrir un
percance fortuito.
Durante su intervención inicial, Solís trasladó el agradecimiento institucional al concejal
de Cultura, Pablo Garrido, así como al resto de la corporación por el respaldo a esta
actividad enmarcada en la feria del libro. Asimismo, destacó el inmenso valor documental
de la obra editada por la Universidad de Sevilla, un trabajo que alcanza las 1.080 páginas,
reúne más de 700 imágenes y ofrece acceso a archivos sonoros inéditos a través de
códigos QR.
A continuación, Ildefonso Vergara tomó la palabra para desgranar los detalles de una
investigación que encuentra su origen en su propia tesis doctoral. El autor explicó a los
ciudadanos presentes que la radio comercial española, cuyos inicios datan de finales de
1924, estuvo íntimamente ligada al arte jondo desde sus primeras emisiones. «La radio
en España se estrena con flamenco», aseveró Vergara, recordando que las nacientes
emisoras de los años veinte se sostenían en gran medida gracias a las actuaciones en
directo.
El investigador repasó la evolución del medio, ilustrando cómo los primeros programas
dependían del talento de figuras imprescindibles como la Niña de los Peines, Manuel
Vallejo o Ramón Montoya. Estas intervenciones tempranas no solo consolidaron la
viabilidad técnica y comercial de la telefonía sin hilos, sino que resultaron vitales para la
preservación, dignificación y difusión de la cultura flamenca.
Para concluir la jornada, y como demostración práctica del vínculo entre la investigación
literaria y el arte en vivo, el acto finalizó con una actuación musical. Los asistentes
pudieron disfrutar del cante de Antonio Campos, acompañado magistralmente al toque
por la guitarra del joven David de Ana.




