Tailandia sigue siendo uno de los destinos más elegidos por los viajeros españoles para disfrutar de sus vacaciones, pero las normas de entrada han cambiado recientemente y conviene revisarlas antes de hacer la maleta.

En 2025 Tailandia recibió más de 33 millones de turistas internacionales y España se consolidó como uno de los principales emisores europeos, con más de 216.000 visitantes. Para 2026, uno de los datos más importantes respecto a años anteriores ha sido la reducción de la estancia sin visado de 60 a 30 días para ciudadanos españoles. Además del pasaporte con al menos seis meses de validez, ahora también es obligatorio rellenar la tarjeta de llegada digital TDAC antes del vuelo.
Por otra parte, y muy importante al mismo tiempo, es saber que las tarjetas telefónicas ya no son tan fáciles de conseguir (o las opciones para turistas son mucho más caras que antes), por lo que lo mejor que se puede hacer antes de ir a Tailandia es obtener una eSim con Holafly. De esta manera se podrá tener conexión nada más aterrizar y solucionar cualquier problema que se pudiera tener en el aeropuerto de entrada.
Requisitos actualizados y documentación necesaria
El primer paso para evitar problemas en el control de inmigración es comprobar los requisitos vigentes. Los ciudadanos españoles pueden entrar sin visado para estancias turísticas, pero la duración máxima permitida puede variar según la normativa aplicable en el momento del viaje. En caso de querer permanecer más tiempo, es posible solicitar una extensión de 30 días en una oficina de inmigración tailandesa, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.
Además del pasaporte y la TDAC, las autoridades pueden solicitar prueba de alojamiento, billete de salida y fondos suficientes. Desde marzo de 2026 se exige demostrar la disponibilidad de 20.000 baht por persona, unos 500 euros, o 40.000 baht en el caso de familias. Aunque no siempre se pide, llevar esa cantidad en efectivo evita contratiempos en el control.
También es recomendable contar con un seguro de viaje que cubra asistencia médica y repatriación, ya que los costes sanitarios para extranjeros pueden ser elevados. Algunas aerolíneas ya solicitan esta documentación antes del embarque, por lo que conviene llevarla impresa o en el móvil.
Consejos prácticos para el día a día
Una vez en el país, la conectividad se convierte en una herramienta esencial para moverse con autonomía. Tener datos móviles desde la llegada al país permite consultar mapas, traducir, reservar transporte o comunicarse con alojamientos sin depender del wifi. Aquí las eSIM han ganado terreno por su comodidad y porque evitan tener que cambiar la tarjeta física con el riesgo que ello supone.
Otro aspecto a considerar es la elección de la temporada. El mejor periodo para visitar Tailandia va de noviembre a marzo, cuando las lluvias son escasas y las temperaturas más suaves. En verano, el monzón afecta sobre todo a la costa oeste, mientras que el golfo de Tailandia mantiene condiciones más estables. No es imprescindible, pero planificar el itinerario según la época del año ayuda a aprovechar mejor el viaje.
Por último, merece la pena informarse sobre las zonas que presentan mayores riesgos de seguridad y evitarlas. El Ministerio de Asuntos Exteriores publica recomendaciones actualizadas que conviene revisar antes de viajar, aunque Tailandia sigue siendo muy seguro y muy cómo para conocerlo por uno mismo. Con una preparación adecuada y la documentación en orden, Tailandia es un destino accesible y lleno de posibilidades para aquellos que buscan combinar cultura, naturaleza y descanso en unas playas que siguen siendo espectaculares.




