Kiko Olivas, con la camiseta del Real Valladolid

A pesar de lograr el ascenso a Primera con el Girona F. C. la pasada temporada, el antequerano Kiko Olivas se quedará jugando en la división de plata en el curso que acaba de comenzar, tras fichar por el Real Valladolid por tres temporadas.

El central, formado en la cantera de Málaga, llegó a un acuerdo con el club en el que ha estado las dos últimas temporadas para rescindir del contrato y obtener la carta de libertad. A pesar contar con la confianza del entrenador Pablo Machín, finalmente no se llegó a un acuerdo satisfactorio con la Dirección Deportiva, que no contaba con él.

La llegada de Muniesa al equipo catalán sumado al interés “inmenso” mostrado por el equipo pucelano desde que comenzó el verano, como ha admitido el jugador antequerano, precipitó su decisión de ir a Valladolid. «Es fundamental que en un equipo te sientas querido y te sientas importante”, ha señalado durante su presentación este miércoles.

Kiko ha admitido que su llegada se ha demorado mucho de lo esperado «y la espera se ha hecho un poco difícil», pero también que ahora está muy contento de poder trabajar con sus nuevos compañeros. «Quiero estar donde me quieran. Todo jugador aspira a estar en la máxima categoría, pero lo fundamental es sentirte a gusto. Hay que seguir buscando nuevas metas. Es un proyecto ilusionante, que supone un nuevo reto en mi carrera», ha manifestado el jugador.

El jugador antequerano tampoco quería que su llegara Pucela se retrasara mucho más para comenzar a trabajar lo antes posible con el grupo. «Ya tenía muchas ganas de entrenarme con el equipo, habituarme a los compañeros, coger esa confianza, y mientras antes me adapte será más fácil entrar en el equipo», ha reconocido.

De todas formas, a de ser un recién llegado, Kiko se ve fuerzas y preparado para jugar los 90 minuto el próximo partido, si el mister lo creyera oportuno, ya que en Girona, en los últimos días ha entrenado en Girona como uno más, incluso ha llegado a disputar un partido de pretemporada. «Si el míster lo ve bien puedo jugar los 90 minutos cuando sea«.

Desde el club castellano reconocen que Kiko «añadirá centímetros y experiencia» a la defensa. Luis César podrá contar con un jugador de casi 1,90 metros, con amplia experiencia en Segunda División, tras sumar 269 partidos y pasar por clubes como el Sabadell, el Córdoba o el Girona.

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