
La Junta de Andalucía ha colocado esta mañana la primera piedra del nuevo tramo de la futura autovía Málaga-Ronda-Campillos, que desdoblará 4,2 kilómetros de la carretera A-357 entre Casapalma y Cerralba, con un presupuesto superior a los 50 millones de euros. Al acto asistieron el presidente de la Junta, Juanma Moreno, el consejero de Fomento, Mario Muñoz-Atanet, y el alcalde de Campillos, Daniel Gómez.
El acto reunió también a representantes autonómicos y provinciales, así como a responsables de otros municipios del interior incluidos en el área de influencia de la A-357, una vía considerada un eje fundamental en las comunicaciones entre Málaga y el interior de la provincia.
El nuevo tramo contará con doble calzada, dos carriles por sentido de 3,5 metros cada uno, arcenes exterior e interior de 2,5 y 1 metro respectivamente, y una mediana de diez metros.
El alcalde de Campillos valoró positivamente el inicio de las obras tras 19 años sin inaugurarse un solo kilómetro de la A-357, aunque matizó que la satisfacción del Ayuntamiento no es total mientras no exista un horizonte definido para el resto del trazado.
Gómez subrayó además la importancia estratégica del cruce de Zalea, punto donde confluye el tráfico procedente de las comarcas de Guadalteba, Sierra de las Nieves y buena parte del Valle del Guadalhorce. Según explicó, por ese punto circulan a diario vehículos de municipios como Campillos, Ardales, Carratraca, Álora, Casarabonela, Alozaina, Yunquera, El Burgo y el Valle de Abdalajís, además del tráfico que baja desde la Sierra de las Nieves hacia Málaga y la Costa del Sol.
El primer edil campillero insistió en que el objetivo no puede limitarse a completar la autovía hasta Pizarra y pidió aprovechar el impulso de las obras actuales para fijar un horizonte claro de continuidad. Consideró que un tramo de cuatro kilómetros con un plazo de ejecución de cuatro años supone un avance, aunque insuficiente para las necesidades del interior de la provincia.
Gómez concluyó reclamando voluntad política para que la A-357 no vuelva a detenerse y llegue a completarse hasta Campillos, lo que a su juicio permitiría mejorar la seguridad vial, impulsar el desarrollo económico y equiparar las oportunidades del interior con las de otros territorios.




