
El grupo municipal socialista, representado por José Luis Ruiz Espejo, Noemí Escobar y Francisco José Calderón, ha comparecido este miércoles a pie de obra en la calle Aguardenteros para denunciar que el Ayuntamiento de Antequera ejecuta habitualmente los proyectos del Programa de Fomento del Empleo Agrario (PFEA) con un año de retraso. Ante esta realidad, los socialistas consideran que la demora del Estado en la publicación de la resolución de 2026 no interfiere en la planificación municipal y resta peso a las quejas del alcalde sobre la supuesta pérdida de jornales.
Razones de la reducción de la cuantía del PFEA para nuestra ciudad
Antequera dispondrá este año de 929.000 euros del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) para estas contrataciones. Con esta inyección económica, se mantiene como el tercer municipio malagueño que más fondos recibe, solo por detrás de Vélez-Málaga y la capital.
Sobre la merma de 40.000 euros respecto al ejercicio anterior, la oposición aclara que el reparto está condicionado matemáticamente por el volumen de desempleados del sector agrario en cada territorio. La bolsa provincial no ha sufrido recortes, por lo que el reajuste evidencia una reducción del número de parados agrícolas en nuestra ciudad frente a otras localidades.
«La subvención del SEPE es para financiar la contratación de personal, no los materiales. Estos últimos se costean con fondos de la Diputación de Málaga y la Junta de Andalucía».
Desde las filas socialistas insisten en que, si el Consistorio detecta un encarecimiento de los suministros de obra, debe reclamar un aumento de financiación directamente a la administración autonómica y al ente provincial, en lugar de utilizar los retrasos burocráticos como arma arrojadiza.

¿Qué desvela la liquidación del presupuesto de 2025?
La intervención del PSOE no se ha limitado al cruce de declaraciones sobre las obras de la calle Aguardenteros. El partido ha encendido las alarmas sobre la gestión económica local tras analizar la liquidación del presupuesto del año 2025.
Los datos aportados reflejan una caída abrupta de los ahorros municipales. El remanente de tesorería para gastos generales se ha desplomado un 62%, pasando de los 3,7 millones de euros de 2024 a tan solo 1,4 millones en la actualidad. Aplicando los ajustes técnicos pertinentes, el resultado real es negativo, dejando un agujero cercano al millón de euros.
Esta desviación presupuestaria acarrea consecuencias inmediatas para las arcas de la ciudad. Por un lado, se incumplen tanto la regla de gasto como el principio de estabilidad presupuestaria. Por otro, el Ayuntamiento está obligado a presentar un plan económico y financiero con urgencia y el plazo máximo para redactarlo es de un mes, debiendo ser aprobado en dos y ejecutado en menos de tres meses. Además, el desajuste responde a que el gasto público se ha disparado muy por encima del crecimiento económico y de la propia recaudación municipal.
La oposición recuerda que ya advirtieron de este riesgo durante la aprobación de las últimas cuentas, señalando que el músculo financiero del Consistorio dependía en exceso del crecimiento de las transferencias del Gobierno de España.




