
Gastronomía sobre ruedas, una amplia variedad de cervezas, música de los años 80 y 90 y propuestas para los más pequeños han marcado una nueva edición de una cita que recupera impulso después de que la lluvia condicionara su celebración el pasado año
Hay fines de semana en los que el Llano cambia por completo de aspecto. Mesas compartidas, música, olor a comida recién preparada y familias entrando y saliendo de un recinto que durante tres días ha vuelto a convertirse en punto de encuentro.
La Fiesta de la Cerveza de Archidona ha regresado este fin de semana con una importante respuesta de público y con una propuesta que ha combinado gastronomía, ocio y música en un ambiente pensado para todas las edades.
Después de una edición anterior marcada por la lluvia, que terminó condicionando buena parte de la programación, este año el tiempo ha permitido recuperar plenamente una celebración que comienza a hacerse un hueco propio dentro del calendario de otoño de la localidad.
Uno de los principales reclamos ha estado en la variedad gastronómica. Los food trucks instalados en el recinto han ofrecido diferentes propuestas de comida, acompañadas por una amplia selección de cervezas nacionales e internacionales, convirtiendo el espacio en un lugar para permanecer, compartir mesa y disfrutar sin prisas.
La fiesta ha mantenido además su carácter familiar. Los más pequeños han contado con su propio espacio de diversión, con castillos hinchables y atracciones infantiles, permitiendo que padres, jóvenes y niños compartieran una misma programación.
El propio concepto de una gran fiesta popular en torno a la cerveza remite inevitablemente al Oktoberfest de Múnich, una celebración cuyos orígenes se remontan a 1810. Aquella primera fiesta nació con motivo del matrimonio del príncipe heredero Luis de Baviera y la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen y terminó con una gran carrera de caballos. El éxito llevó a repetirla al año siguiente y, con el paso del tiempo, aquella celebración bávara fue incorporando atracciones, gastronomía y las grandes carpas cerveceras que terminarían convirtiéndola en un referente conocido en todo el mundo.
Un viaje musical a los años 80 y 90
Si algo ha aportado personalidad propia a la edición de Archidona ha sido su mirada hacia una época que muchos de los asistentes conocen bien. La música de los años 80 y 90 ha ocupado un lugar protagonista, recuperando canciones y ambientes asociados a algunas de las discotecas y noches que forman parte de la memoria de varias generaciones.
Ese viaje musical ha convertido la fiesta también en un ejercicio de nostalgia compartida. Canciones reconocibles desde los primeros acordes, recuerdos y público siguiendo una banda sonora que durante unas horas volvió a traer al presente parte de aquellas décadas.
La combinación de música, gastronomía y ocio ha mantenido una presencia constante de público a lo largo del fin de semana, confirmando la capacidad de esta propuesta para reunir perfiles y edades muy diferentes.
La Fiesta de la Cerveza cierra así una nueva edición recuperando la normalidad que el mal tiempo impidió disfrutar plenamente el pasado año y dejando una imagen sencilla pero significativa: el Llano convertido otra vez en lugar de encuentro, con mesas llenas, música sonando y familias compartiendo un fin de semana de otoño en Archidona.




