
La representación de la obra de Robert Thomas reunió a numeroso público en el Auditorio Municipal José Luis Miranda Roldán dentro de la programación con motivo del Día Internacional de la Mujer Rural
El Auditorio Municipal José Luis Miranda Roldán de Archidona acogió en la tarde de este viernes la representación de Ocho mujeres, de Robert Thomas, una obra que encontró en la intriga, el humor y el juego de apariencias una forma especialmente sugerente de adentrarse en el universo femenino.
La función, interpretada por la Asociación Cultural Antequera Teatro bajo la dirección de Marina Pérez, reunió a numeroso público en una cita que formó parte de la programación impulsada con motivo del Día Internacional de la Mujer Rural.
Antes de levantarse el telón, la concejala María de Gracia Nuevo dirigió unas palabras de bienvenida en las que agradeció a la compañía teatral su presencia en Archidona y la respuesta del público asistente. En su intervención destacó igualmente el compromiso firme que mantiene el Ilustre Ayuntamiento de Archidona con las mujeres y con el mundo de la cultura, entendiendo esta última como un espacio de encuentro, conocimiento, reflexión y participación.
Ocho mujeres parte de una situación casi propia de la novela clásica de misterio. Ocho mujeres permanecen reunidas en una casa mientras la muerte de un hombre desencadena una sucesión de sospechas. Todas parecen esconder algo. Todas tienen algo que contar. Y, poco a poco, el misterio deja de estar únicamente en descubrir qué ha ocurrido para instalarse en aquello que cada una de ellas ha silenciado durante años.
Ahí reside buena parte de la fuerza de la obra.
Robert Thomas utiliza la estructura de la comedia policiaca para construir, en realidad, un retrato coral sobre las relaciones humanas y sobre la condición femenina. Las protagonistas pertenecen a distintas generaciones, poseen caracteres opuestos y afrontan sus vidas desde lugares muy diferentes, pero comparten un espacio marcado por las expectativas sociales, las dependencias, los afectos, los celos, la necesidad de reconocimiento y los papeles que durante generaciones han sido atribuidos a las mujeres.
La casa en la que transcurre la acción termina convirtiéndose en una suerte de escenario cerrado donde las apariencias comienzan a desmoronarse. Lo que inicialmente parece una investigación se transforma en una sucesión de revelaciones personales. Cada secreto abre una nueva grieta y cada confesión permite observar a los personajes desde un lugar distinto.
En ese sentido, la elección de Ocho mujeres dentro de la programación del Día Internacional de la Mujer Rural adquiere una dimensión especialmente significativa. La obra no habla específicamente de la mujer rural, pero sí de algo mucho más amplio: de la identidad de las mujeres, de su autonomía, de los roles heredados, de los condicionantes sociales y de las múltiples formas de construir una vida propia.
La celebración del 15 de octubre encuentra así en la cultura un vehículo para ampliar la mirada. Más allá de los actos conmemorativos, el teatro permite plantear preguntas, reconocer realidades y situar a las mujeres en el centro del relato.
Y eso es precisamente lo que sucede en Ocho mujeres.
Aquí no existe una protagonista secundaria alrededor de una historia masculina. Son ellas quienes ocupan el escenario, sostienen la tensión dramática, se enfrentan, se protegen, se cuestionan y revelan las contradicciones de sus propias vidas. El personaje masculino, aun siendo el origen del conflicto, permanece ausente. La palabra, la acción y el peso emocional pertenecen enteramente a las mujeres.
Carmen Ramos, Marta de la Rosa, Mónica Megías, Encarna García, Teresa Barroso, Mercedes Montilla, Pilar Parejo y Carmen Partida fueron las encargadas de dar vida a este universo de personalidades, conflictos y secretos, componiendo un mosaico femenino en el que cada personaje aporta una mirada distinta.
La representación se integró en las actividades promovidas desde el Área de Información a la Mujer del Ilustre Ayuntamiento de Archidona con motivo del Día Internacional de la Mujer Rural, una programación que busca visibilizar y reconocer el papel de las mujeres y, al mismo tiempo, abrir espacios desde los que reflexionar sobre su presencia en la sociedad.
Con Ocho mujeres, Archidona convirtió durante unas horas el escenario en un espejo. Un espejo en el que la ficción, el misterio y el humor permitieron observar muchas de las contradicciones que atraviesan las relaciones humanas y, especialmente, aquellas que durante demasiado tiempo han condicionado la vida y la libertad de las mujeres.




