Voluntarios soltando a los flamencos después de haber realizado las pruebas

Alrededor de 600 flamencos fueron anillados el pasado sábado por los alrededor de 500 voluntarios, en la Laguna de Fuente de Piedra, después de que el año anterior no se llevara a cabo por falta de agua en la laguna.

“Este año sí ha podido ser. Por condiciones que ha habido en otras lagunas de otros países como Francia  y el norte de África, este año se ha convertido Fuente de Piedra en el humedal más importante de toda la Europa Occidental”, expresó José Luis Hernández, de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

Flamencos volviendo a la laguna, que este año está seca

Este año la laguna vuelve a estar seca, pero el “buen humedal” de Andalucía ha permitido, que aunque en Fuente de Piedra no haya agua, en las Salinas de Cádiz y en Doñana sí la hay por consiguiente hay alimento. Por tanto, los flamencos anidan en este municipio malagueño, pero diariamente salen a alimentarse a un radio aproximado 200 kilómetros.

El sábado, los voluntarios, que venían de todas partes de España, además de los 130 procedentes del municipio, re reunieron a las 05:00 horas, para formar una cadena humana antes del amanecer, para dirigir y reunir a los pollos en un corral.    A partir de aquí, estos estaban divididos en los diferentes puestos de control para unos llevar los flamencos hasta allí y otros, para soltarlos. Cada flamenco se midió, pesó, anilló y se le tomó la muestra. Carmen, voluntaria que se encontraba en la zona del pesado, explicó que lo importante era “tomar los datos y que no se escapasen ninguno, para poderlos registrar y tenerlos”.

Antonio, otro voluntario veterano que lleva acudiendo 10 años y que ocupaba uno de los puestos de control, matizó que se le extraía una muestra de las “glándulas uropigial que tienen en la parte trasera y con la que sacan una especie de cera, con la cual obtienen una cobertura para repeler el agua; y, también se estudia los carotenos a través de esa cera que es la que le da el color rosa”.

Otro voluntario, que procedía de la Estación Biológica de Doñana añadió que mediante los

Midiendo las alas de la cría

análisis podían obtener el sexo del individuo y analizar la presencia de anticuerpos frente a patógenos que podrían presentar los polluelos.

“Se trata de una iniciativa que ha calado de manera profunda, porque no deja de ser como la piedra filosofal de la conservación ambiental” expresó Hernández, que aseguró que no solo se trata de una iniciativa de conservación, sino de voluntariado y científica.

Muchos de los voluntarios vinieron por primera vez, como una cordobesa que comentó que le parecía una experiencia «muy interesante». «El ver como se hace todo, como se rodea la laguna, se van conduciendo y encerrando a los pollos. además de que luego se obtienen datos que son fundamentales para saber el movimiento del animal», alegó.

Los voluntarios tenían una cosa en común, el amor por los animales y por las aves, de ahí que todos coinciden en que “sin duda” volverían a acudir al anillamiento.

Una vez llevadas al laboratorio las muestras de este anillamiento, se procederá a un estudio que está realizando la estación biológica de doñana (Huelva).

Midiendo el pico del Flamenco en otro puesto

Este año han llegado hasta Fuente de Piedra alrededor de 19.000 parejas reproductoras, cuyas crías fueron analizadas el sábado. En los 33 años que lleva la Laguna como Reserva Natural se han contabilizado 300.000 parejas y en torno a 200.000 pollinos nacidos. En total, han sido 27 anillamientos con unas 18.000 crías analizadas.

 

En el verano de 2016 la falta de precipitaciones y los fuertes vientos de levante fueron los causante de que los flamencos no pudieran nidificar ni reproducirse, por falta de agua en la zona ocupada por la colonia.

De entre los anteriores ciclos, destaca el año hidrológico 1994-95 como el más «extremo», con tan sólo 211 litros.

 

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