Últimos días para ver los archivos de Antequera y su comarca en plena calle

0

El Paseo Real de Antequera se ha convertido, desde hace unas semanas, en una sala de exposiciones sin techo ni horario de cierre. Quien pasee por allí se encuentra, mupi tras mupi, con planos centenarios, carteles de ferias antiguas y actas municipales que normalmente duermen en cajas de archivo. 

La muestra «La Comarca de Antequera y su Patrimonio Documental» reúne cerca de 50 reproducciones de documentos históricos procedentes de los archivos municipales de Alameda, Antequera, Casabermeja, Fuente de Piedra, Humilladero, Mollina y Villanueva de la Concepción. En total, 26 mupis instalados a lo largo del paseo. La cita tiene fecha límite: 30 de junio

Lo que convierte esta exposición en algo distinto a una muestra convencional es precisamente su dispersión geográfica condensada en un único espacio. Siete archivos municipales, cada uno con su propia historia administrativa y su propia manera de contar el paso del tiempo, conviven ahora en los mismos 26 paneles.

No hace falta desplazarse a Casabermeja para ver un documento de Casabermeja, ni a Fuente de Piedra para ver uno de Fuente de Piedra. El Paseo Real concentra ese recorrido y lo pone a disposición de cualquiera que pase por allí, sin necesidad de cita previa ni de conocer los horarios habituales de un archivo municipal.

Esa es, de hecho, la idea que defendió el alcalde de Antequera, Manolo Barón, durante su visita a la muestra: sacar los archivos a la calle permite que personas que probablemente nunca pisarían un archivo en su formato habitual puedan acceder a documentos históricos de primera mano. Barón valoró también que la Diputación haya elegido Antequera y su comarca como sede de esta edición, al entender que la selección expuesta representa de forma significativa el patrimonio documental de los municipios implicados.

La pieza con más de 500 años

Entre los 50 documentos reproducidos, hay uno que marca la diferencia por pura antigüedad: la Real Cédula de Juan II, fechada en 1448, por la que Antequera obtuvo el título de ciudad. Es, según los organizadores, la pieza más antigua de toda la exposición.

Junto a ella convive documentación mucho más reciente, lo que permite seguir el hilo documental de la comarca desde el siglo XV hasta prácticamente la actualidad. Esa combinación es, en buena medida, lo que hace atractiva la muestra incluso para quien no tiene especial interés en archivística: no es solo papel antiguo, es la posibilidad de ver cómo una misma comarca ha ido dejando constancia escrita de sí misma durante casi seis siglos.

A esa variedad cronológica se suma la variedad de formatos. Entre los documentos expuestos hay planos urbanísticos, actas administrativas y, de forma especialmente vistosa, cartelería e ilustraciones de colores vivos que en su día anunciaron ferias y celebraciones religiosas. Es la parte más fotogénica del recorrido y también la que mejor explica por qué un archivo municipal puede ser, además de fuente histórica, un objeto con valor estético propio.

A diferencia de muchas exposiciones temporales, esta no exige reserva ni impone un horario de visita. Al estar instalada de forma permanente en el espacio público del Paseo Real, puede recorrerse a cualquier hora del día, lo que la convierte en una opción tan válida para un paseo matutino como para una vuelta nocturna.

El plazo, sin embargo, se acaba. Quien quiera completar el recorrido por los siete archivos de la comarca tiene hasta el 30 de junio para hacerlo antes de que los mupis del Paseo Real vuelvan a su uso habitual.

La muestra se enmarca en el lema de esta edición de la Semana Internacional de los Archivos, «Archivos para la Justicia: derechos, memoria y futuro», promovido por el Consejo Internacional de Archivos para reivindicar el papel de los archivos en la conservación de la memoria de la ciudad.

PUBLICIDAD