ASAJA alerta: el gasóleo agrícola sube un 48 % en ocho meses

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ASAJA Málaga
ha advertido este viernes 18 de septiembre de que el precio del gasóleo agrícola ha subido cerca de un 48 % en ocho meses, al pasar de 0,953 euros por litro en enero a 1,405 euros a comienzos de septiembre. La organización agraria sostiene que la escalada de costes, unida al estancamiento del precio del cereal, amenaza las siembras de la nueva campaña en la provincia de Málaga.

Según la organización, el año agrícola que arrancó el pasado 1 de septiembre ha comenzado con una grave crisis de rentabilidad para las explotaciones de la provincia, especialmente para las cerealistas. El encarecimiento del gasóleo, los fertilizantes y otros medios de producción no se compensa con los precios de venta, y numerosos agricultores se plantean reducir las siembras al mínimo o dejar de cultivar determinadas superficies para no acumular más pérdidas.

El gasóleo agrícola cuesta ya 1,649 euros por litro en las gasolineras, y un tractor puede consumir unos 120 litros en una jornada de preparación del terreno para la siembra. Con los precios actuales, esa jornada supone un desembolso de unos 200 euros solo en gasóleo, al que se suma el resto de gastos necesarios para poner en marcha la explotación.

Evolución del precio del gasóleo agrícola en 2026, según ASAJA Málaga:

Fecha Precio por litro
Enero (precio medio) 0,953 euros
Comienzos de septiembre (precio medio) 1,405 euros
18 de septiembre (gasolineras) 1,649 euros

¿Cuánto más cuesta preparar la tierra este otoño?

ASAJA calcula que cada hectárea cuesta este otoño al menos 9 euros más en gasóleo que el año pasado. En una explotación de 200 hectáreas, la diferencia alcanza los 1.800 euros. A escala nacional, la organización estima que mover la tierra de 22 millones de hectáreas costará al campo al menos 200 millones de euros más en combustible que en la campaña anterior.

Los fertilizantes y fitosanitarios también se han encarecido en los últimos años, con máximos cercanos a los 1.000 euros por tonelada de fertilizante, lo que eleva el dinero que los agricultores deben adelantar antes de empezar a producir.

Frente a esos costes, el cereal cotiza en torno a 22 céntimos por kilo, un precio similar al de hace diez años. Por eso, algunos agricultores se plantean sembrar solo la superficie necesaria para cumplir los requisitos de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC), y otros valoran renunciar a parte de esas ayudas para ahorrarse la preparación del terreno, la siembra, el abonado y los tratamientos fitosanitarios. Agricultores de la provincia han trasladado a la organización esta reflexión:

«Prefiero que el tractor esté parado a que esté perdiendo dinero».

¿Qué reclama ASAJA antes del 30 de septiembre?

ASAJA Málaga considera insuficientes las ayudas extraordinarias al gasóleo y los fertilizantes. La organización advierte de que los precios del combustible cambian tan rápido que los suministradores llegan a ofrecer presupuestos válidos solo para ese mismo día o el siguiente, lo que dificulta planificar las labores del campo.

Por ello, reclama a las administraciones estatal y europea la prórroga de las ayudas al gasóleo más allá del 30 de septiembre, su aplicación directa en el momento del suministro, un aumento de la compensación del IVA y la inclusión del sobrecoste del gasóleo en la orden de módulos y en el IRPF de 2026. También pide que se publiquen cuanto antes medidas para flexibilizar los requisitos de los ecorregímenes y de las buenas condiciones agrarias y medioambientales (BCAM), de forma que los agricultores puedan planificar las próximas siembras.

ASAJA ha solicitado además una reunión urgente con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, antes de que el fin de la ayuda deje al campo sin respaldo en plena sementera. La organización recuerda que también arranca la campaña de la aceituna, otra labor con un consumo elevado de combustible y otros medios de producción.

Según ASAJA Málaga, si la tendencia continúa, el aumento de los gastos puede comprometer la viabilidad de numerosas explotaciones y repercutir en toda la cadena alimentaria. «Es imprescindible actuar antes de que muchos productores se vean obligados a dejar de sembrar o a abandonar sus explotaciones», advierte la organización.

La ayuda a la compra de gasóleo agrícola termina el 30 de septiembre y, a menos de dos semanas de esa fecha, las organizaciones agrarias denuncian que no hay respuesta ni alternativa sobre la mesa. El sector exige respuestas inmediatas a todas las administraciones y prepara movilizaciones cuyas fechas y lugares se conocerán en los próximos días.

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