
El salón de actos de la Biblioteca Municipal Carmen Linares acogió el pasado viernes 7 de agosto a las 21:30 horas la presentación oficial de los Aleluyas 2026. Organizado por la Juventud Cofrade por cuarto año consecutivo, con la colaboración del Ayuntamiento y la Cofradía de la Virgen de Gracia, el acto contó con la asistencia del alcalde, Juan Manuel Almohalla, el concejal de Cultura, Pablo Garrido, miembros de la Corporación Municipal, el hermano mayor de la cofradía patronal, Fernando Morales, y el presidente de la Agrupación de Cofradías.
La conducción del evento corrió a cargo de Isabel Nuevo Torres, autora de la edición de 2025, quien excusó la ausencia del artista Pablo Cortés del Pueblo por motivos personales. Durante su intervención, expuso el significado histórico de esta tradición, cuyo origen se remonta a la liturgia del Sábado Santo y Domingo de Resurrección, cuando el canto del Aleluya se acompañaba con el lanzamiento de papeles impresos para celebrar el gozo pascual. Respecto a su consolidación local como anuncio de la bajada y subida de la patrona, Nuevo señaló que «nos reúne esta noche una iniciativa nacida del entusiasmo y del compromiso de esta joven asociación, una cita que en apenas cuatro ediciones comienza a echar raíces y a ocupar un lugar propio entre las tradiciones».
A continuación, la artista archidonesa Susana Toledo Sillero intervino para detallar las especificaciones de su obra, elaborada en formato A3 mediante la técnica de lápices de colores. La autora explicó que «es una técnica que requiere paciencia, precisión y un cuidadoso trabajo de superposición de capas para conseguir la riqueza de matices, luces y sombras». En su diseño, Toledo representa a la Virgen de Gracia en su iconografía tradicional, sentada con el Niño Jesús en el regazo bajo una cortina celestial sostenida por dos ángeles, ataviada con un manto azul decorado con motivos florales dorados. La composición se completa en la parte inferior con la vista del santuario enclavado en el cerro, enmarcado bajo un arco de medio punto como símbolo de entrada al espacio sagrado.
Posteriormente, se expuso la propuesta realizada por Pablo Cortés del Pueblo, fundamentada estilísticamente en la pintura romántica del siglo XIX. Su diseño plantea una sutil humanización de las figuras sagradas a partir de las facciones de la imagen original y recupera el formato de las estampas devocionales tradicionales. La obra integra un marcado simbolismo local al representar los campanarios de la ermita de la Virgen de Gracia, la iglesia del Nazareno y la iglesia de la Victoria —como homenaje a los repiques de campanas que anuncian los días festivos—, sobre un fondo con la panorámica de la Peña de los Enamorados.
Tras la entrega de un recuerdo conmemorativo a la creadora presente, el hermano mayor de la Cofradía de la Virgen de Gracia, Fernando Morales, cerró el turno de intervenciones destacando el papel de estas obras en el marco de los preparativos de la hermandad: «estamos en el proceso de preparación para la coronación canónica de nuestra querida imagen de la Virgen de Gracia; la coronación no es más que una muestra de devoción y esto también es coronación».




